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Día de la Educación en la COP22

Aquí en la COP22, este lunes, todo fue sobre educación, y esto puede parecer un poco extraño. Pero, la educación no solo juega un rol importante en la lucha por el cambio climático, sino que tiene un papel fundamental. La presencia de la Princesa Lalla Hasnaa de Marruecos, Presidente la Fundación Mohammed VI para la Protección del Medio Ambiente, ciertamente subraya la importancia de este sector dentro de la acción por el cambio climático. La fundación, de hecho, trabaja en estricta relación con el ministerio nacional de educación y entrenamiento vocacional de Marruecos con el objetivo de mejorar en las generaciones jóvenes la conciencia sobre el clima y cuestiones medioambientales. Entre los principales proyectos promovidos por la Fundación, se encuentra el “Plan climático” de Marruecos, con el soporte de UNESCO, FAO y otras organizaciones internacionales, parte del cual está dedicada especialmente a educación.

 

También estuvo presente en la COP el Ministro Mr Rachid Benmokhtar Benabdallah, que luego de resaltar la importancia del papel que desempeñan los maestros, luchó por responder cuando lo cuestionaron por la situación de los docentes en Marruecos, dado que durante la Marcha por el Clima el 13 de noviembre, muchos de ellos se manifestaron en contra de la acción del gobierno, que reducirá el empleo en escuelas públicas y favorecerá, en cambio, a las escuelas privadas. “Si los docentes protestan significa que este es un país libre” respondió.

 

“La educación empodera a la gente!” destacó la Sra. Patricia Espinoza, Secretaria Ejecutiva de UNFCCC, reportando ejemplos de países como Uganda, Indonesia y República Dominicana, que han introducido estrategias para la educación climática en la currícula escolar nacional. Pero aún así, mientras que el 73% de los planes de estudio de los países hablan sobre “desarrollo sustentable”, sólo el 55% contienen la palabra “ecología y el 47% “educación ambiental”.

 

Pero más allá de las propuestas y los discursos, hay una realidad: ¿cómo promover la educación ambiental? ¿Cómo enseñar respeto por el medioambiente, cómo elegir entre los variados enfoques educacionales y cómo hacerlos más eficientes? El Informe de Seguimiento de la Educación Global 2016 comisionado por UNESCO, para monitorear la calidad de la educación sobre desarrollo sustentable, no muestra una crítica positiva de la situación global contemporánea. 

 

                Para el 2030 el 70% de los jóvenes nacidos en países subdesarrollados deberían poder completar su educación secundaria, pero – de acuerdo a los informes- estamos dramáticamente lejos de alcanzar estos objetivos. Actualmente solo el 14% lo hace.

 

La importancia de la educación también esta destacada por el hecho de que ambas, la Agenda 2030 y el Acuerdo de Paris, hablan sobre educación. La Agenda de Objetivos de Desarrollo Sustentable, junto con la resolución de la Asamblea General de Naciones Unidas durante la apertura de la 70° sesión en Septiembre de 2015, no sólo promueve la calidad educativa inclusiva e igualitaria, sino además en §4.7 explícitamente apunta a una educación para el desarrollo sostenible y estilos de vida sustentables. Sólo tres meses después, los Estados parte de la UNFCCC firmaban el Acuerdo de Paris, que declara en el Articulo 12: “Las partes deberán cooperar en la toma de medidas apropiadas, para mejorar la educación sobre cambio climático, entrenamiento, conciencia pública, participación pública y acceso púbico a la información, reconociendo la importancia de este paso con respecto a la mejora del accionar bajo este acuerdo.”

 

Por supuesto la educación es el actor principal en tiempos donde las decisiones del gobierno parecen estar por delante de la gente y de sus estilos de vida, como afirmó Andrew Jones, miembro de Clima Interactivo, organización cuyo propósito es crear rigurosas herramientas científicas e interactivas para mejorar la conciencia sobre el cambio climático, “no necesitamos diez mil expertos, sino un billón de amateurs”,  estamos en un momento donde la acción está en manos de la gente. Por otro lado, la organización promueve modelos de negociación climática para ayudar a estudiantes de todo el mundo a entender qué es lo que realmente deberíamos hacer para cumplir todos los objetivos del Acuerdo de Paris y cuán difícil puede llegar a ser equilibrar los distintos intereses de todos los países, en especial comparando países desarrollados, con países en vías de desarrollo, con países subdesarrollados. Estas simulaciones a menudo adoptan estrategias inusuales para hacer reflexionar a la audiencia: como Jones dijo, de hecho, “necesitamos experiencias poderosas que toquen nuestros corazones mientras aprendemos con nuestras mentes”. No resulta tan inusual que una simulación haya sido rápidamente improvisada durante un evento paralelo en la COP22.

 

Una acción real de la gente es también lo que MIT - la plataforma creada por Climate CoLab pretende apoyar. A través de la plataforma en línea, de hecho, no sólo los expertos, sino personas comunes de este planeta, pueden contribuir con sus propuestas para encontrar una solución a diferentes problemas a escala local, nacional y global.

 

Y en el día que Naciones Unidas anuncia que el 2016 está alcanzando un nuevo record de temperaturas elevadas, la importancia de la educación como medio para darle a la gente las herramientas para combatir el cambio climático, realmente puede verse desde una perspectiva completamente nueva. De repente la educación parece ser fundamental, ya que sin ella una revolución climática no puede ni siquiera ser pensada.